Rumbo Financiero tras reunión de la FED

A continuación vamos a comentar la reciente reunión de la Reserva Federal (FED) y las
implicaciones que esto ha tenido en diversos activos financieros, como acciones, bonos y
el dólar.
La FED y las tasas de interés: Existe la expectativa de un incremento en la tasa de interés
en la próxima reunión de la FED. Esto podría proporcionar a la FED una mayor flexibilidad
en su política monetaria. La decisión se basará en los datos económicos, como el empleo y
la inflación, para determinar si hay una disminución de la inflación y cómo evoluciona el
mercado laboral.
El mercado de acciones: El índice S&P500 ha alcanzado el nivel de resistencia de 4.500
puntos, lo cual podría dificultar un avance adicional en el corto plazo. El índice se
encuentra por encima de su promedio en términos de la relación entre el precio y las
ganancias esperadas. Sin embargo, cualquier recuperación por encima de este nivel
requerirá un buen desempeño de las ganancias empresariales en el segundo semestre de
2023, que actualmente se proyecta con una caída del 5,40%.
El dólar y el peso chileno: Después de la reunión de la FED, el índice del dólar
estadounidense (DXY) experimentó una caída. Esto puede parecer contradictorio debido
al posible aumento de la tasa de interés, pero se sugiere que la Reserva Federal está

liderando el camino hacia la normalización de las tasas de interés, lo que podría explicar la
debilidad del dólar. Esta debilidad ha beneficiado al peso chileno, ya que ha disminuido su
valor en relación al dólar. Incluso con la recuperación de reservas anunciada por el Banco
Central de Chile, el valor del dólar no se verá negativamente afectado mientras el dólar
estadounidense continúe debilitándose en el ámbito internacional.
Expectativas sobre el Banco Central de Chile: Hay una creciente expectativa de que el
Banco Central de Chile reduzca la tasa de interés en julio. Esto sugiere que podría ser una
estrategia adecuada posicionarse en instrumentos de renta fija locales, especialmente
bonos sin ajuste por inflación, con un promedio de vencimiento entre 0,80 y 2,50 años. Sin
embargo, es importante tener precaución y limitar la exposición a bonos corporativos a un
máximo del 20%, ya que una mayor proporción podría tener consecuencias negativas si la
tasa de interés persistente del 11,25% lleva a una desaceleración significativa de la
actividad económica en Chile, similar a lo ocurrido durante la crisis de 2008.
Que tengan una excelente semana…

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